Los lazos comunitarios se vuelven cada vez más fuertes en nuestros barrios gracias a iniciativas que ponen el corazón en el cuidado del prójimo. Todos los jueves, el Centro de Salud N° 31 de Villa Costanera se transforma en un hermoso punto de encuentro donde funciona un dispositivo de acompañamiento vecinal pensado para personas con consumos problemáticos, así como para sus familias y referentes de la zona. Desde una mirada comunitaria y de reducción de daños, este noble proyecto busca tender puentes hacia una vida mejor mediante la contención, orientación y el fortalecimiento del acceso a los servicios de salud.
Para celebrar la vida y fortalecer los vínculos, el equipo de salud protagonizó una vibrante jornada comunitaria en la plaza del barrio bajo la consigna «Acompañe, no castigue». El encuentro estuvo colmado de intervenciones artísticas, una merienda comunitaria y un espacio de diálogo donde las personas con experiencias de consumo y sus familias compartieron sus vivencias libremente. Esta actividad demostró que la sanación y el bienestar colectivo florecen cuando se despliegan espacios de confianza basados en el afecto y el respeto mutuo.
La consolidación de esta valiosa red barrial es posible gracias a la labor conjunta de la Residencia de Psicología Comunitaria, profesionales del centro de salud, la Fundación ALFA, investigadores del CONICET, el Club Slackline y el Centro Vecinal. En paralelo, en el marco del Día de la Lucha contra el Uso Indebido de Drogas, el hospital Materno Infantil se sumó con stands informativos para promover hábitos saludables y salud integral en las adolescencias. Acciones como estas demuestran que cuando el barrio y las instituciones se unen, siempre es posible salir adelante.



