La construcción del nuevo puente de Vaqueros fue paralizada nuevamente: la obra quedó detenida porque la Nación dejó de girar los pagos comprometidos para financiarla.
La medida llega cuando muchos ya daban por hecho que el tránsito por el viejo puente sería reemplazado por una estructura renovada. El congelamiento deja en suspenso no sólo la obra en sí, sino también la esperada mejora en la conectividad para miles de vecinos del nodo Salta-Vaqueros.
Ahora, la definición del futuro de la construcción depende del criterio de la Cámara de Apelaciones, que debe resolver un amparo para obligar al Estado nacional a retomar los pagos y retomar los trabajos.
El reclamo no es nuevo: ya hacía meses que circulaban denuncias por demoras, promesas incumplidas y un viejo puente que quedó con uso limitado. Si la espera se prolonga, crecerá la exigencia de respuestas claras para los salteños.



