Las sirenas sonaron distinto en Coronel Moldes y Campo Quijano, donde ya estacionan dos ambulancias 4×4 listas para salir al auxilio de quienes lo necesiten. Los vehículos llegaron como parte de la entrega de siete unidades que realizó el gobernador Gustavo Sáenz, sumando un total de 130 ambulancias distribuidas durante su gestión.
No se trata de móviles cualquiera: son equipos pensados para terrenos difíciles, con respirador, nebulizador y camillas adaptadas tanto para adultos como para niños. En Moldes, la directora del hospital, Adriana Colque, recibió las llaves en representación de su comunidad; en Quijano, la expectativa es la misma: mejorar la respuesta en emergencias y no depender de “lo que haya disponible”.
El anuncio se celebró, pero también abre un compromiso: que las ambulancias no sean solo la foto de entrega, sino que estén en la calle cuando la urgencia golpee. Porque en el interior, cada minuto cuenta y la diferencia entre tener o no tener un móvil equipado puede ser cuestión de vida o muerte.



