El Club Sportivo Social Quijano recupera su brillo con una inversión histórica de 10 millones de pesos destinada a su mítico parqué. Tras años de desgaste, un equipo de artesanos santafesinos trabaja tabla por tabla para devolverle la seguridad y el nivel profesional a la cancha donde se forman los talentos del mañana. Es una obra de precisión quirúrgica que marca un antes y un después en la infraestructura deportiva del Portal de los Andes.
Este renacimiento no es solo estético; representa un refugio vital para cientos de niños, jóvenes y adultos mayores que encuentran en el club su segundo hogar. Con el apoyo directo del municipio, la institución fortalece su rol social en este 2026, garantizando que el deporte sea el motor que aleje a los pibes de las calles y los mantenga en un entorno saludable y contenido.
La transparencia en los fondos y la ejecución artesanal aseguran una durabilidad que el vecinalismo celebra como una victoria propia. Mientras el pulido y el laqueado avanzan a contrarreloj, la comunidad ya se organiza para aprovechar las nuevas instalaciones, que ahora podrán albergar torneos provinciales y eventos de gran escala, potenciando la economía y el orgullo local.
Más allá de la madera y el barniz, el proyecto se integra a un ambicioso plan municipal que incluye nuevos tinglados y escuelas deportivas para todas las edades. El mensaje para el vecino es de esperanza: cuando los recursos vuelven al barrio en forma de obras, el tejido social se fortalece. En Quijano, cada peso invertido en el club es una semilla de futuro que ya empieza a germinar.



