Un nuevo ciclo de talleres de gastronomía ya está en marcha bajo el programa «Tu Oficio, Tu Trabajo – Inclusión», y abre una ventana concreta para quienes buscan encontrar su lugar en el mundo laboral, sin importar si tienen alguna discapacidad o no.
Cada miércoles, en el Centro de Día local, un total de 25 participantes se ponen manos a la obra: preparan recetas dulces y saladas, aprenden sobre costos, precios y hasta estrategias de ventas y packaging. Todo en un entorno adaptado, pensado para responder a las necesidades de cada uno, y con un fuerte impulso hacia la autonomía y el espíritu emprendedor.
La coordinación y el acompañamiento corren por cuenta del Ministerio de Desarrollo Social provincial junto con la oficina municipal de Discapacidad y Acción Social. Es una señal clara: cuando Estado y municipio articulan sin burocracia, la comunidad se enriquece y se construyen espacios que realmente marcan la diferencia.
Ojalá que esta primera experiencia sea solo el inicio y que se multipliquen tanto los talleres como los oficios ofrecidos, con la misma apertura y accesibilidad. Esta propuesta demuestra que la inclusión no es solo un concepto, sino una acción —y una obra de construcción colectiva que nos implica a todos.



