Un cadete de reparto vivió la peor noche de su vida en barrio Sivero: mientras hacía su trabajo, apareció un vecino con un machete en mano y le tiró un sablazo directo al vehículo. El filo pegó contra la conservadora y de milagro no terminó en tragedia.
El atacante fue identificado como Vargas, un hombre conocido en la zona por sus arrebatos violentos. Esa madrugada ya había intentado frenar a otros autos con la misma locura. Esta vez apuntó al trabajador que apenas alcanzó a acelerar para salvarse.
Cuando llegó la policía, la madre del agresor salió a defenderlo y logró que no lo detuvieran. Minutos después, el hombre se subió a un remis y se fue como si nada, dejando al barrio entero con los pelos de punta.
Mientras el cadete aún se repone del susto, los vecinos se preguntan cómo es posible que alguien camine por la calle con un machete, ataque a plena madrugada y que la justicia mire para otro lado. ¿Hay que esperar que alguien termine herido para que actúen?
(Imagen Valle de Lerma Hoy)



